Los niños cumplen las misiones del día, llenan el frasco de Jarvy y cambian sus monedas por premios que ustedes eligen.
Tender la cama, la tarea, lavarse los dientes — o un paquete listo.
Cada misión se vuelve monedas cuando un adulto aprueba.
Un paseo, una pijamada, elegir la película: premios que se vuelven recuerdos.
No todo tiene que ser dinero o juguetes. En la tienda de Jarvy, la familia elige lo que vale la pena: tiempo juntos.
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